Scribo Ergo Sum

Sin rechazar ningún género, me seduce la literatura histórica. Mi interés por la historia, los temas universales y la condena humana de repetir sus errores a través de los tiempos me ha llevado muchas veces a situar a mis personajes en el pasado. Llevé a Michel Clément en 'Todos los Héroes están Muertos' a la Francia napoleónica; en 'Vigilias y Recuerdos Incompletos' a Fernando Barajola al pueblo de mis bisabuelos; e hice viajar a Julia desde la Cádiz colonial a Cuba en 'Cosas que no han de Volver'... Mis personajes y yo somos viajeros incansables del espacio y del tiempo...

También me atrevo con la literatura fantástica, que me niego a tratar como literatura menor o un género infantil y juvenil. Es el caso de 'Gestas de Debarán', del que ya me planteo una futura precuela.

Sin embargo, si hay algo vital en mí, eso es la poesía. Hay incluso quien achaca cierto exceso de lirismo a mi prosa...